
En la penumbra de la noche, el ojo no solo registra: proyecta. Esta imagen nace de un destello fugaz al pasar frente a la oscuridad de mi espacio de plantas, cuando un reojo fortuito transformó la delicada silueta de un tulipán crespo en una criatura latente. La sombra explora la dualidad escondida tras la belleza botánica. Es el encuentro entre la botánica y el mito personal, donde los pliegues y texturas de una flor delicada revelan una presencia orgánica, oscura y emergente que habita en el reverso de la luz.